2 DÍAS PARA DESCUBRIR CHARLEVOIX, QUEBEC

2 DÍAS PARA DESCUBRIR CHARLEVOIX, QUEBEC

Por Pepe Treviño

Charlevoix es el lugar perfecto para conocer el otro lado de Quebec, se trata de un destino que conjuga rincones espirituales, resorts y gastronomía memorable.
Para vivir esta aventura hay que comenzar la travesía en Baie-Saint-Paul, una villa que se ha transformado en el sitio favorito los canadienses que desean huir del rush citadino. Allí se encuentra la calle Saint-Jean-Baptiste, la arteria turística donde convergen galerías de arte, restaurantes, hotelitos encantadores y bares de todo tipo.

 

LE SAINT-PUB MICROBRASSERIE CHARLEVOIX

La calle parece arrancada de un cuento de hadas, es compuesta por coloridas casas de madera, espacios que han sido decorados con estilos singulares. Vale la pena tomar asiento en Le Saint-Pub Microbrasserie Charlevoix, el pub de la cervecería Microbrasserie Charlevoix que elabora diversos estilos y que tiene una linda terraza que permite esperar el atardecer mientras se disfruta de una cocina de humo.
Muy recomendable el pollo rostizado, ahumado en casa, el plato de charcutería y quesos locales; así como el crème brûlée con foie grass.
En la red: microbrasserie.com

 

UN CLÁSICO DE CHARLEVOIX

Le Mouton Noir es un clásico del pueblo. Abrió sus puertas en 1976 en un antiguo almacén de principios del siglo XX. En sus inicios, era un punto de encuentro gastronómico y musical, por el que pasaron músicos quebequenses de renombre como Richard Séguin y Diane Tell  En 2008 el galardonado chef bretón Thierry Ferré adquirió el restaurante y optó por mantener su encanto original, incluyendo una terraza al aire libre con vistas a la Rivière du Gouffre, con algunas mejoras, por supuesto.
Le Mouton Noir es un bistró donde el chef ejecuta un menú de tipo francés con productos locales y sustentables, como carnes de cerdo de Charlevoix, pato y pimiento de Espelette de la Granja Vasca, quesos de la familia Migneron y cervezas de la microcervecería Charlevoix, productos que marcan el tono de la escena gastronómica con aromas de campo. Se comprueba con la cazuela de paleta de cerdo orgánica con costra de maple y cilantro.
En la red: www.moutonnoirresto.com

 

EL ARTE DE UN HOTEL BOUTIQUE

Como lo decíamos, Charlevoix cuenta con una oferta hotelera muy singular y esta vez decidí pernoctar en el hotel boutique Maison Otis, ubicado en una casona, justo en la arteria principal de este bonito pueblo, el sitio perfecto para pernoctar para conocer el las atracciones culturales del pueblo mediante paseos peatonales, como el Museo de Arte Contemporáneo de Baie-Saint-Paul, galerías de arte y boutiques de diseñadores locales.
Por ello el hotel mantiene el ADN artístico del destino, pues cada una de las suites han sido intervenidas por artistas plásticos contemporáneos locales, logrando crear un halo mágico que mezcla el buen gusto con el diseño hip.
En la red: maisonotis.com

 

SABORES AGRÍCOLAS

Otro de los atractivos gourmands que hay que conocer es la cava de quesos Famille Migneron, del legendario agrónomo aficionado, visionario y amante de la naturaleza Maurice Dufour, que elabora quesos finos con paciencia y autenticidad.
Es pionero en el sector de las microqueserías artesanales quebequenses de calidad y le ha valido gran reputación. Utiliza agua de manantial de montaña y leche de oveja de su rebaño para lograr su queso insignia, el queso Migneron.
La quesería cuenta con su propia sala de degustación para que los visitantes puedan probar y comprar sus seis tipos de quesos, pero también vinos orgánicos producidos en este mismo lugar. Aguardientes agrícolas de calidad y ginebra de suero.
En la red: famillemigneron.com

 

WELLNESS NÓRDICO

Otra escala obligada se encuentra en el Hotel & Spa Le Germain Charlevoix, es de los más grandes en el destino y luce un diseño arquitectónico moderno, pero rindiéndole tributo al mundo campesino. Se comprueba en el Nordic Spa que cuenta con excelentes terapeutas y un espacio de áreas húmedas con alucinantes vistas a un hermoso valle donde se pueden ver vacas de libre pastoreo, porque Le Germain Hotel and Spa Charlevoix está construido en lo que alguna vez fue la granja de madera más grande de Canadá. Y si bien la arquitectura actual es moderna, hace un guiño a los ritmos y actividades pacíficos de la vida aquí en el pasado.
El hotel cuenta con varios restaurantes. Vale la pena Le Bercail, de ambiente relajado, donde figuran las pizzas al horno.
En la red: www.germainhotels.com

 

HISTORIA HOTELERA

Justo de allí parte el tren Le Massif de Charlevoix, que comunica a Baie-Saint-Paul con La Malbaie, que atraviesa montañas y tiene una magnífica vista al Río San Lorenzo. Allí, muy cerca de la estación de La Malbaie se encuentra el legendario Fairmont Le Manoir Richelieu, un resort que atrae a viajeros de diversas partes del planeta, ya sea para jugar golf o para conocer el segundo hotel más antiguo de la cadena.
El resort opera desde el siglo XIX y es un clásico. Ha sido sede de importantes eventos, como la cumbre del G7, en parte debido a su belleza natural y por sus características en temas de seguridad, es como un fuerte, pero con el confort que caracteriza a la marca Fairmont.
El complejo turístico cuenta con el Casino de Charlevoix, una de las principales atracciones turísticas del destino, con una amplia variedad de juegos, como máquinas tragamonedas, juegos de mesa como ruleta, bacará, blackjack y póker y otras estaciones multijuego con apuestas bajas o salones privados para los jugadores profesionales.
En la red: www.fairmont.mx/richelieu-charlevoix

MENAUD, LA DESTILERÍA DE DISEÑO

Esta destilería se encuentra muy cerca de Fairmont Le Manoir Richelieu. El spot luce una arquitectura industrial muy bien diseñada y ejecutada. Al igual que sus productos.
La destilería es de alta gama y trabaja en colaboración con los agricultores de Charlevoix para producir sus brebajes con ingredientes locales.
Hay que probar la ginebra salada con infusión de bayas y haskap macerado, es diferente y con personalidad.
Las cervezas son otras joyas. Descubrimos la que ha sido llamada Clayton, una lager con lúpulo frío que logra un delicado equilibrio entre las notas herbáceas de la raíz de Clayton (más conocida como anís boreal) y el bouquet floral del lúpulo. Una mezcla de frescura y amargor.
En la red: menaud.ca

 

BISTRO AUBERGE CHEZ TRUCHON

El Bistro-Auberge Chez Truchon es comandado por el chef Truchon, quien ha diseñado un menú que evoluciona con los ingredientes de productores locales que logran cosechar en cada estación del año.
El restaurante está ubicado en una hermosa casa centenaria, construida en el siglo XIX, logrando ser parte del catálogo de edificios históricos.
Los pisos de madera y la sobria decoración hacen saber que la experiencia culinaria es de tipo fine dining. Y es que el chef comparte platillos de tipo francés, pero con un twist novedoso. Por ejemplo, el plato de charcutería de pato ahumado, con terrina de foie; o el filete mignon de ternera canadiense, mantequilla de foie gras de pato, duxelles de champiñones, reducción de vino cabernet.
En la red: www.aubergecheztruchon.com

 

TURISMO CHARLEVOIX EN LA RED: tourisme-charlevoix.com

 

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