AMATTE: LUJO EN MODO CONTEMPLATIVO EN SMA

AMATTE: LUJO EN MODO CONTEMPLATIVO EN SMA

Por Pepe Treviño / Fotos: Nelson Aguilar

En la ladera sur de San Miguel de Allende, lejos del ritmo turístico del centro, pero todavía conectado a su energía creativa, Hotel Amatte construye una versión distinta del lujo en la ciudad. Una más silenciosa. Más atmosférica. Más enfocada en el diseño y la arquitectura como experiencia cotidiana que como gesto ornamental.
Inspirado en la palabra náhuatl amate —concebida como un nido—, el hotel desarrolla el concepto de “wellnest”: un santuario íntimo donde hospitalidad, diseño, bienestar y gastronomía conviven bajo la filosofía japonesa Wabi-Sabi, filosofía estética y cosmovisión japonesa arraigada en el budismo zen, con un principio fundamental para encontrar la belleza, la serenidad y la autenticidad en la imperfección, la transitoriedad y lo incompleto.

Diseñado por el arquitecto japonés Shinji Miyazaki, Amatte mezcla referencias mediterráneas, vegetación endémica y una estética boho-contemporánea que se integra con naturalidad al paisaje semidesértico de Guanajuato. La arquitectura blanca, los pasillos abiertos, las texturas artesanales y los imponentes cactus saguaro construyen una narrativa visual precisa. En el corazón de la propiedad, una alberca rodeada de arcos y columnas abiertas al cielo funciona como eje contemplativo: un espacio donde la luz transforma constantemente el ambiente a lo largo del día.

Amatte cuenta con 29 habitaciones y suites que privilegian la serenidad estética. Maderas naturales, una paleta de colores que conjuga tonos terrosos, lámparas tejidas y materiales nobles crean interiores cálidos y silenciosos. Desde estudios minimalistas hasta villas privadas de dos niveles con tina de cobre, cocina equipada y jardines de cactáceas, cada espacio parece pensado para extender la idea de refugio.
Las habitaciones integran amenidades como minibar, cafetera de cápsulas, regaderas tipo lluvia y salas de estar independientes en categorías superiores.

UNA PASEA GASTRONÓMICO POR LA FRONTERA Y EL PACÍFICO
La experiencia gastronómica se ha convertido en otro de los pilares del hotel. Bajo la dirección del chef Antonio de Livier, Amatte desarrolló un pequeño universo culinario que combina fuego, mar y cocina fronteriza contemporánea. En el rooftop, La Baha explora brasas y pesca sustentable con una sensibilidad inspirada en Mexicali; Cantón Birriamen mezcla ramen artesanal con birria del Pacífico en una propuesta irreverente; mientras Mariscos Doña Livier retoma el espíritu espontáneo de las carretas del noroeste mexicano.

La vida social del hotel también ocurre en las alturas. Entre terrazas panorámicas, jardines comestibles y vistas abiertas hacia San Miguel y la presa Allende, los bares Aruma, Casa Dragones y Pernod Bar construyen una escena más vibrante al caer la tarde. Hay catas privadas de tequila, mixología de autor y una agenda semanal que incluye mañanas brunch y wine nights que transforman la atmósfera contemplativa del día en algo más dinámico y cosmopolita por la noche.

En una ciudad donde gran parte de la hospitalidad gira alrededor de la nostalgia colonial, Amatte decide mirar hacia otro lugar. Más que reinterpretar San Miguel desde el pasado, propone habitarlo desde una sensibilidad contemporánea, sensorial y profundamente estética.

DÓNDE: Salida Real a Querétaro 168, Zona Centro, 37700 San Miguel de Allende, Gto.
EN LA RED: amatte.axovia.mx/es

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