03 Sep LA MOCHILA COMO DECLARACIÓN DE ESTILO
Por Alejandra Huerta
Del uniforme escolar al accesorio que acompaña la personalidad, los planes y el ritmo de una nueva generación.
La mochila dejó de ser un accesorio reservado para el salón de clases. Hoy forma parte del uniforme no oficial de una generación que se mueve entre clases, deporte, viajes, tecnología y vida social. Se lleva todo el día, y por eso también se elige como se elige cualquier pieza de estilo: por lo que resuelve, pero también por lo que dice de quien la lleva.
La mochila contemporánea acompaña mucho más que una jornada de clases. Va del salón al gimnasio, del taller al café, del aeropuerto al fin de semana fuera de la ciudad. Se adapta a una agenda que empieza temprano y rara vez termina cuando suena el último timbre.
Pero el cambio más interesante no está solamente en lo que puede cargar, sino en lo que comunica.

Como sucede con los sneakers, una chamarra o un bolso, la mochila se ha convertido en una pieza más del lenguaje personal. El color, los estampados, las texturas y hasta la manera de combinarla hablan de gustos, intereses y personalidad. Para una generación acostumbrada a mezclar códigos, tampoco existe una única manera correcta de llevarla.
La funcionalidad, por supuesto, sigue siendo indispensable. Compartimentos bien pensados, materiales resistentes y siluetas ligeras hacen la diferencia cuando una misma pieza debe acompañar clases, actividades extracurriculares, viajes y todos esos planes que aparecen entre una cosa y otra.

LA MOCHILA TAMBIÉN FORMA PARTE DEL LOOK
En su colección Back to School 2026, Kipling explora precisamente ese territorio donde utilidad y expresión personal se encuentran. La propuesta juega con estampados tipográficos, gráficos inspirados en el universo de los videojuegos, detalles florales tridimensionales y una paleta que va del rosa y el turquesa al azul y el negro, con acabados metálicos que aportan un giro más contemporáneo.
Mochilas, loncheras y estuches aparecen en distintos tamaños y siluetas, pensados para acompañar diferentes momentos del día sin sacrificar ligereza, resistencia ni organización. Y como parte de la identidad de la marca, el icónico monkey vuelve a ocupar un lugar protagónico.

Más que prepararse para el regreso a clases, se trata de elegir cómo hay que vivirlo. Porque estrenar mochila también tiene algo de ritual: organizar los útiles, decidir qué va en cada compartimento y construir, pieza por pieza, un pequeño universo que nos acompañará durante los siguientes meses.
La mochila dejó de ser simplemente aquello que llevamos a la escuela. Ahora también es parte de lo que llevamos con nosotros.
Back to School 2026 de Kipling está disponible desde el 24 de julio en boutiques Kipling y en Kiplingmexico.com
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